Lagunas de Ruidera

12 y 13 de Junio de 2010

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La cita en los Arcos a las 08.30 para salir a las 08.45 horas con depósitos llenos.

 

Día 12/06/10 – Partiremos a 08.45 h, por la M30 con dirección NIV, una vez en la nacional iremos    hasta Madridejos, desde aquí por la CM42 hasta Tomelloso donde pararemos a repostar, continuaremos por la CR1225 hasta Ossa de Montiel donde iremos a visitar la Cueva de Montesinos, célebre por ser mencionada en uno de los capítulos de nuestro gran D.Quijote, necesario llevar linterna, desde aquí nos iremos a comer al restaurante contratado en las lagunas.

Después de comer dispondremos de tiempo hasta las siete de la tarde aproximadamente para visitar las Lagunas, el Hundimiento, Castillo de Peñarroya y ponernos en marcha por la N430 para recorrer los 98 Km que hay hasta Daimiel donde cenaremos y haremos noche en el hotel Dñª Manuela.

 

Día 13/06/10 – nos levantaremos a las ocho de la mañana para desayunar y ponernos en marcha a las nueve y cuarto, para recorrer los 20 KM que hay hasta Las Tablas de Daimiel, aparcar nuestras motos y a las diez de la mañana empezaremos la visita guiada a las Tablas, duración aproximada dos horas, se recomienda llevar prismáticos, gorra y repelente.

Después de la visita dispondremos de una hora libre para a continuación volver a Daimiel donde comeremos.

Después de comer, tomar café y fumarse algún cigarrito los vicios@s, reemprenderemos marcha por la N420 hacia Puerto Lapice donde volveremos a repostar para ya de un tirón volver por la NIV hasta Madrid y cada uno a su casita.

La excursión incluye:

Día 12/06/10

Visita Cueva Montesinos

Comida en un restaurante de las Lagunas de Ruidera      

Cena en el hotel  Dñª Manuela en Daimiel   

Dormir en el mismo hotel

Día 13/06/10

Desayuno en el hotel

Visita guiada a las tablas   

Comida en el albergue Tablas de Daimiel  

Depósitos llenos en la salida

 

Total Kilómetros de la ruta  

Uniformidad: Chaleco y polo rojo

 

  CRÓNICA DE LA RUTA

                                      By Jescarra

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CRÓNICA DEL DILUVIO DE RUIDERA Y LAS TABLAS DE DAIMIEL


Voy a empezar esta crónica con una sensación de relajación y tranquilidad que no tenia hace mucho tiempo, porque, con lo que hemos vivido este fin de semana, es muy difícil bajar el ritmo de pulsaciones.
Arrancamos como siempre el sábado temprano en nuestro lugar habitual con mas de veinte opiniones distintas de nuestros maestros meteorólogos particulares, incluidos nuestros amigos de Segovia, (lluvia, solo nuboso, nubes y claros, tormentas, sol, cuatro gotas, chaparrones, lloviznas, aguaceros,… etc.) , pero se les olvido una palabra …… “Diluvio”, eso no lo predijo nadie.
Como digo salimos de Madrid (llovizna), nos vamos por la N-IV hasta Aranjuez (Diluvio), Ocaña (diluvio), Tembleque (Chaparrones), Madridejos (Tormenta) y Alcazar de San Juan (lluvia), donde nos esperaba (creíamos) un suculento desayuno Manchego de productos de la tierra, Queso en aceite, chorizo, migas, picatostes, jamón, ……..y una leche, después de la Jupa de agua, solo nos pudimos tomar un café con sobaos, magdalenas o tostadas de molde, y eso esperando mas de media hora. (Consultada la organización nos comunican que ha sido por causas ajenas a su voluntad).
Continuamos hacia Tomelloso (Chaparrones), donde nos esperan nuestros amigos de Alicante, Nata y Paqui (que venían de Toledo), Osa de Montiel (Diluvio), Ruidera (Diluvio), y empezamos nuestra travesía por sus famosas Lagunas (Diluvio es poco).
Aquí me voy a explayar un poco…… Lagunas, Lagunas…. si que vimos algunas por fuera de la carretera, pero los verdaderos mares eran los que teníamos encima de nuestras cabezas, eso no era llover, era una competición para ver como nos podían llenar de agua los cascos, los guantes, las botas, las maletas y todo lo que pudiera ser mojado.
Para eso nos caía agua de todo tipo, por arriba, por abajo, de frente, de espaldas, de lado, así que llegamos pronto al restaurante y con la valentía que nos caracteriza, en vez de irnos a un sitio calentito a secarnos, nos metemos en una carpa, al aire libre, con una corriente de la leche a reponer fuerzas.
Allí desplegamos nuestras insignias, y nos metimos para el cuerpo Gazpacho/Judías verdes, Chuletas/Pollo y Flan/Helado, con su correspondiente Café/Infusiones y vuelta a las motos (Diluvio).
Comentaros que la visita a la cueva de Montesinos programada, se suspendió porque estaba inundada por lo que caía, aunque algunos propusieron meternos con las motos (Que mas nos daba ya).
Como habíamos decidido que así no íbamos a ninguna parte (sobre todo después de ver como rezaban por nosotros las monjas que nos encontramos en el restaurante), nos fuimos para el Hotel, acompañados por la tormenta que corría a la misma velocidad que nosotros, donde llegamos con unos cinco litros de agua dentro de la ropa.
Allí, reparto de habitaciones, ducha (Como si no nos hubiera ya caído bastante agua), acicalarnos y a cenar.
En el Hotel, que es una preciosidad, decorado con todo tipo de enseres de La Mancha, disfrutamos en un maravilloso salón de una gran cena, brindamos por todo lo que hay que brindar, y a descansar que nos lo habíamos merecido, pero con la incertidumbre de que nos depararía el tiempo mañana, eso si, de nuevo asesorados por nuestros insignes meteorólogos.
La mañana se presenta asombrosamente con un sol radiante, así que nos plantamos de nuevo en nuestras motos, y nos vamos a las famosas tablas de Daimiel, donde acompañados y dirigidos por nuestra guía Maku, hacemos una visita de dos horas por la zona, viendo su fauna (patos sordomudos, pato cuchara, pato colorao, focha, garza, Martín pescador) flora (Taray, Enea, Carrizo) y su mas emblemático Bicho: “el Mosquito”, en todas sus variedades, que hicieron las delicias de todos (tocamos a mas de 20 gorrazos/manotazos por persona).
Vuelta a Daimiel, cervecita en su bonita Plaza, y a comer en el Albergue Tablas de Daimiel, donde los encargados del Albergue nos deleitaron con una paella, emperador y pudín, así como con su alegría y amabilidad.
Finalizada la comida, toca el momento de la despedida, los amigos de Alicante vuelven a su tierra con la promesa de como dicen ellos, “o vamos o vienen”.
Durante la comida, Cacin nos propone tomar café en un sitio, que nos pilla de camino, llamado el Mirador de la Mancha, así que creyendo que era un bar de carretera, allí nos fuimos, pero ……. Sorpresa, es un precioso Parador hecho totalmente de madera, con un espectacular Don Quijote de mas de 10 metros y unas vista impresionantes.
Allí tomamos camino de Madrid y dimos por finalizada nuestra salida a Las Lagunas de Ruidera y Las Tablas de Daimiel.
Como veréis, no he entrado en detalles de los sitios que cruzamos el sábado, pero es que no vi mas que agua, agua, agua ,agua, agua, agua ……Y el domingo, se que estuvisteis muy atentos a las explicaciones de “Maku”, así que lo sabéis todo.
Se que hubo montones de anécdotas , pero como ya sabéis algunos, mi memoria empieza flaquear, de hecho me voy dejando la mochila en cualquier sitio (Gracias Marisol, se nota que estas pendiente de tus socios, primera Dama), solo os diré que se cumplieron todos los pronósticos y nuestro querido jefe de ruta nos obsequio con su habitual perdida de miembros de la manada, una mosca cojonera se dejo pulsado el PTT del Walky poniéndonos la cabeza como un bombo, aparte de incomunicados, Princesa volvió a solicitar ayuda porque solo oía la radio en la televisión y quería dormirse con cotilleos televisivos, Churri se tiro al barro sin consecuencias, seis cagones de socios ( Salva y Ana, Juan y Ana, Ronco y Mila) hicieron la ruta en Lata, nuestra amiga de Segovia nos demostró como puede el acompañante echarse un placentero sueñecito encima de una moto, el dueño del hotel esta buscando al tesorero del club para que le pague los veinticinco secadores de pelo que quemamos secándonos los calcetines (otro sitio donde no nos dejan volver), Maku, la guía de las Tablas esta de baja por depresión, después de aguantar primero al interprete de sordomudos que tenia detrás, espantarle la mitad de los patos del parque y soportar durante dos horas a un montón de vacilones (estos tampoco nos dejan volver), la rotura de media vajilla en el Albergue por parte de Ángel , y muchas mas que seguro que ha habido, pero esas se quedan para los que disfrutamos de esta, una mas, extraordinaria salida.
Solo me queda de nuevo resaltar el estupendo ambiente que hubo en todo momento, la colaboración de todos los socios con la organización (a pesar de nuestra habitual petición de dimisión), la educación, simpatía, y saber estar de nuestros amigos de Alicante y Segovia, y sobre todo, mostrar nuestro felicitación y reconocimiento a la directiva por el trabajo bien hecho.
Juan, Antonio, Enrique y Antonio, gracias por vuestro esfuerzo.

Madrid 14 de Junio de 2010.

 

 

Menú

 

 

                 Precios  

              

Mapa de ruta

Asistentes

 

 

 

 

 

                                                         

VOLVER